Como parte integral del proceso de rehabilitación los residentes comienzan su adiestramiento en un trabajo de acuerdo a sus habilidades, preferencias y disponibilidad. A través de este adiestramiento el residente crece en: autoestima, responsabilidad, puntualidad, paciencia, perseverancia, precisión, manejo del estrés, disciplina, trabajo en equipo, respeto a la autoridad y otras cualidades necesarias para su rehabilitación.
La dignidad, el valor y la autoestima de cada residente es afirmada con los adiestramientos y los incentivos que reciben al ver sus logros. Los incentivos proveen una oportunidad para que el residente aprenda el buen manejo del dinero y que inicie sus ahorros para comenzar su vida independiente cuando termine el programa.
"Pon en manos de Dios todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán (Pr. 16:3)