El Hogar provee un plan de seguimiento y apoyo al residente que termina el programa. Esto asegura un contacto entre el nuevo participante en seguimiento y El Hogar, a la vez que le ayuda a estabilizarse de acuerdo a sus necesidades. Esta persona se convierte en un testimonio vivo para los residentes de El Hogar, como ejemplo de que se puede lograr la meta.
"A todo puedo hacerle frente, pues Cristo es quién me sostiene." (Fil. 4:13)